Ingredientes:

4 patatas grandes, 4 huevos, 1 trufa negra, 250 gr. hongos, 250 gr. jamón ibérico, 1 medallón de foie, aceite, sal, cebollino, 1 vaso vino de Oporto, 250 ml. nata para cocinar.

Preparación:

Con estas patatas rellenas, triunfarás en la mesa. La preparación es algo entretenida, pero el resultado no dejará indiferente a nadie.  En primer lugar, pon a cocer las patatas. Cuando estén tiernas, pela con cuidado, quita las puntas de forma que quede un círculo y vacía el interior.

Ahora pica muy pequeñitos los hongos y ponlos a dorar en una sartén con un poco de aceite y añade el jamón ibérico en taquitos también muy pequeños. Ponle cebollino picado y los restos de patata que hemos quitado de las puntas, previamente machacados con un tenedor. Ralla la trufa.

Para la salsa de foie, calentamos un poco de nata líquida y añadimos el medallón de foie con el vino de Oporto. Dejar que el conjunto se deshaga y para ello podemos ayudar a deshacer el foie con un tenedor de palo, dando lugar a una crema.

Ahora rellenamos la patata con la mezcla de hongos con el jamón y ponemos la salsa. Encima colocamos una yema de huevo y metemos en el horno a unos 180ºC hasta que las patatas estén doradas.

Datos nutricionales:

El ingrediente protagonista de esta receta es la patata, un tubérculo que destaca por su alto contenido en hidratos de carbono complejos, que se complementan con las proteínas de la nata, las yemas de huevo y el hígado de pato. Hay que tener en cuenta que tanto el foie como la nata son ricos en grasas saturadas, que van a elevar el contenido calórico de la receta. El foie va a incorporar a la receta una buena cantidad de proteínas de alto valor biológico, así como grasas saturadas, que van a elevar de manera considerable el valor calórico de la receta. La yema de huevo, por su parte, tiene un gran contenido. En ella predominan los ácidos grasos saludables, como el linolénico. Cada huevo contiene unos 245 mg de colesterol, sin embargo, una persona sana no tiene por qué limitar su consumo. En cuanto a los hongos, van a enriquecer el plato con una buena cantidad de fibra y potasio. Además, son muy pobre en sodio y contienen poquísimas calorías.